Tratamiento de halitosis

¿QUÉ ES LA HALITOSIS?

La Halitosis es una alteración del aliento caracterizada por la presencia de olores desagradables provenientes del aire espirado principalmente por la boca, proveniente de la degradación de proteínas por bacterias o microorganismos presentes en la cavidad bucal, aunque también puede estar asociada con causas fuera de la boca.

Hoy se sabe que la halitosis es un signo clínico importante, que refleja alteraciones locales de la boca o sistémicas, es decir, relacionadas con el estado de salud general del individuo. Por esta razón, lo más importante es estudiar, identificar y abordar los factores causales involucrados en cada caso. 

El mal aliento —o halitosis— afecta entre un 30% hasta un 50% de la población en algún momento de la vida. Más que un problema estético o social, puede ser la primera señal visible de condiciones de salud que merecen una atención clínica cuidadosa.

¿CUÁL ES LA CAUSA DE LA HALITOSIS?

Entre un 80 a 90% de los casos de halitosis tiene origen en la cavidad oral, por lo que el cirujano-dentista es el profesional esencial para su diagnóstico y tratamiento.

La disbiosis del ecosistema bucal — o el desequilibrio en los microrganismos de la boca— desempeña un papel central en la gran mayoría de los casos de Halitosis. Sin embargo, debe considerarse como un problema multifactorial, donde están involucrados elementos tales como:

  1. Saburra lingual
  2. Cantidad y calidad de saliva
  3. Microbiota oral o ecosistema bucal disbiótico o desequilibrado
  4. Enfermedad periodontal o de encías y caries
  5. Condiciones sistémicas como:  diabetes, reflujo gastroesofágico, problemas otorrino-laringológicos y respiratorios.
  6. Aspectos psicosociales, emocionales y del estilo de vida.

¿CUÁL ES LA CAUSA DEL MAL OLOR?

El mal olor u olor desagradable viene de la producción de Compuestos Sulfurados Volátiles (CSV) proveniente de la degradación de proteínas y aminoácidos sulfurados, por bacterias anaerobias (bacterias que viven sin oxígeno) gramnegativas, albergadas en diferentes ecosistemas de la boca, como son: la lengua, bajo las encías, dientes, bajo de restauraciones o coronas, amígdalas, entre otros lugares.

Los Compuestos Sulfurados Volátiles más relevantes son:

• Sulfuro de hidrógeno (H₂S)

• Metilmercaptano (CH₃SH) 

• Dimetilsulfuro (CH₃)₂S

Las bacterias más relevantes involucradas en la formación de CSV son: Fusobacterium nucleatum, Prevotella intermedia, Treponema denticola y otras anaerobias gramnegativas, las cuales son también las bacterias involucradas en la cadena causal de la enfermedad periodontal o periodontitis.

¿QUÉ ES LA SABURRA LINGUAL?

La saburra lingual es una capa de residuos o biopelícula que se deposita sobre el dorso o parte superior de la lengua. Está compuesta por células epiteliales descamadas de todas las superficies de la boca, restos alimenticios y proteicos, leucocitos o glóbulos blancos y microorganismos que decantan y se retienen entre las papilas o rugosidades de la lengua. La saburra lingual representa el principal reservorio de bacterias productoras de Compuestos Volátiles Sulfurados (CVS) de la boca. 

Por lo tanto, la higiene de la lengua, cuando se realiza correctamente, puede reducir significativamente la concentración de CVS. 

¿EXISTE LA HALITOSIS FISIOLÓGICA O TEMPORAL?

Sí, existe la Halitosis Fisiológica Temporal, sin causa patológica identificable. Ejemplos: aliento matutino (disminución del flujo salival durante el sueño), ayuno prolongado o consumo de alimentos como ajo y cebolla. Se resuelve con higiene e hidratación.

¿CUÁL ES EL ROL DE LA SALIVA EN LA HALITOSIS?

La saliva es un fluido esencial en nuestra salud bucal, tiene múltiples funciones:

  1. Lubricación de los tejidos blandos bucales
  2. Función tampón: que significa que neutraliza los ácidos producidos por las bacterias, manteniendo el pH bucal en niveles neutros, lo que inhibe el crecimiento de microorganismos patógenos y/o relacionados con la halitosis.
  3. Autolimpieza: El flujo salival produce un efecto de lavado, que elimina residuos y microorganismos de la superficie de los dientes y las mucosas. Por lo tanto, la xerostomía (boca seca) es un factor agravante muy importante de la halitosis.
  4. Acción antimicrobiana: la saliva tiene componentes antibacterianos como: la lisozima, la lactoferrina y la IgA secretora (anticuerpo) que regulan y mantienen el equilibrio del microbioma oral.

¿QUÉ DEBO HACER SI SOSPECHO QUE TENGO HALITOSIS O SI CREO QUE ALGUIEN PADECE HALITOSIS?

Es muy importante comprender que la persona que tiene halitosis no siempre percibe que la presenta. Esto tiene una explicación fisiológica que se basa en que nuestros bulbos olfativos se saturan del estímulo de los compuestos volátiles a los que habitualmente están expuestos y dejan, por lo tanto, de percibir el olor.  Esta falta de autoconciencia puede retrasar la búsqueda de tratamiento y agravar el impacto social de la halitosis.

Por esta razón, si conocemos a alguna persona que persistentemente tiene mal aliento o halitosis, lo mejor es decirle y recomendarle acudir a un odontólogo especialista en el tema o periodoncista, para un abordaje, diagnóstico, tratamiento y seguimiento integral y minucioso de todas las condiciones o factores bucales que pueden causarla y que representan un 80% a 90% de las causas de halitosis.

El tratamiento eficaz de la halitosis depende de la identificación de los factores causales, enmascarar el olor con enjuagatorios, sin resolver el factor etiológico o causal es un enfoque incompleto y de muy corto plazo.

¿CUÁNDO EL MAL ALIENTO PUEDE SER UN SIGNO DE UNA ENFERMEDAD SISTÉMICA? 

Las causas extraorales o fuera de la boca representan entre el 10% al 20% de las causas de halitosis. Estas causas pueden incluir:

  1. Vías Aéreas: sinusitis crónica, rinitis, amigdalitis, bronquiectasias y otras condiciones respiratorias pueden generar olores espirados característicos. En este contexto, las personas que tienen amígdalas grandes y con criptas profundas, pueden tener más tendencia a formar tonsilolitos y presentar un mal aliento transitorio asociado a su expulsión hacia la cavidad bucal, antes de tragárselos.
  2. Diabetes descompensada (olor a cetona), insuficiencia renal (olor amoniacal) y enfermedades hepáticas producen alientos con características distintas (olor dulzón o mohoso).
  3. La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), la gastritis por Helicobacter Pylori y la dismotilidad intestinal pueden contribuir a alteraciones en el aliento.
  4. Fármacos como antihistamínicos, antidepresivos, diuréticos que causan boca seca, xerostomía o reducen el flujo salival e indirectamente agravan la halitosis.

¿LA PERIODONTITIS PUEDE CAUSAR MAL ALIENTO?

Sí, la relación entre halitosis y periodontitis está bien establecida. La “periodontitis activa” se caracteriza por la formación de sacos o bolsas periodontales, que son lugares donde se profundiza el surco de unión de la encía al diente y donde se albergan las bacterias periodontopatógenas anaerobias – que viven sin oxígeno- y gramnegativas que degradan proteínas, liberando Compuestos Sulfurados Volátiles (CSV).

Es por esta razón que un tratamiento periodontal realmente eficaz, en manos de un especialista en periodoncia o periodoncista, suele traducirse en una mejora importante del mal aliento.